Si el consumo de alcohol u otras drogas de una madre, un padre o una persona cuidadora afecta a tu familia, no tienes que resolverlo a solas. Aquí encontrarás recursos en español para conversar con niñas, niños y adolescentes sin culpas, ayudarles a identificar a personas de confianza y buscar apoyo para la familia. NACoA comparte herramientas educativas; no son un diagnóstico, un plan de tratamiento ni una traducción de todo el sitio. Puedes empezar por el recurso que responda a tu pregunta de hoy y volver a esta página cuando necesites otro paso.
Una niña o un niño puede notar que una persona adulta no cumple una promesa, cambia de comportamiento o no puede atenderle como antes. Tal vez sienta tristeza, enojo, vergüenza, miedo o lealtad hacia esa persona. No hace falta exigirle que elija entre querer a alguien y reconocer que algunas situaciones le hacen daño. Escucha primero: «¿Qué has notado?» o «¿Qué te preocupa?». Responde con palabras adecuadas para su edad y deja espacio para nuevas preguntas. Una conversación breve y tranquila puede ser más útil que intentar explicar todo de una sola vez.
Es importante decir con claridad que el consumo de sustancias de una persona adulta no es culpa de la niña o el niño. Tampoco le corresponde controlar, ocultar ni solucionar lo que está pasando. El PDF bilingüe de NACoA, Las Siete Cs, ofrece recordatorios sencillos sobre lo que los niños no causaron y sobre las formas en que pueden cuidarse y acudir a otras personas. Léelo primero como adulto y elige qué parte puede ayudar en una conversación concreta. No conviertas el material en una tarea para que el niño se encargue de la recuperación de otra persona.
Un adolescente quizá quiera saber más sobre tratamiento, recaídas o por qué se rompieron algunas promesas. Puedes decir: «No sé exactamente qué pasará, pero voy a escucharte y ayudarte a encontrar apoyo». Evita prometer que la persona dejará de consumir o que todo volverá a ser como antes. Si el adolescente prefiere hablar con otra persona de confianza, respeta esa elección. También puedes consultar la página de NACoA para adolescentes; está en inglés, por lo que conviene acompañar a quien necesite ayuda para comprenderla.
Para familias con niñas y niños pequeños, Sesame Workshop reúne actividades sobre la adicción de una madre o un padre, incluidas opciones en español. Los personajes y actividades pueden abrir una conversación, pero no sustituyen la escucha de una persona adulta. Pregunta qué entendió el niño y qué le gustaría saber. Si no quiere hablar en ese momento, recuérdale que podrá volver a preguntarte más adelante.
Si eres la persona cuyo consumo de alcohol u otras drogas ha afectado a un niño, puedes reconocer el impacto sin pedirle que te consuele. Una disculpa concreta, seguida de acciones que puedas cumplir, ayuda más que una promesa que no puedes asegurar. Por ejemplo: «No estuve cuando me necesitabas. Lo siento. No fue tu culpa. Voy a buscar ayuda y a asegurarme de que tengas a quién acudir». Los adultos deben organizar el apoyo y la seguridad; esa responsabilidad no se coloca sobre los hijos.
Si estás apoyando a una familia, pregunta qué necesita antes de ofrecer soluciones. Puede ser un espacio para hablar, ayuda para identificar a una persona adulta disponible, información sobre grupos de apoyo o una derivación a un profesional. No uses etiquetas que reduzcan a alguien a un problema. Habla de lo que ocurrió y de lo que el niño necesita ahora. La página de NACoA para familias ofrece más información, aunque actualmente está en inglés. Puedes usarla como complemento si alguien puede ayudar a navegarla, sin presentar esos materiales como traducidos.
SAMHSA explica en español cómo encontrar grupos y programas de apoyo, incluso para familiares o niños afectados por las dificultades de una persona querida con el alcohol u otras drogas. La disponibilidad, edad de admisión, idioma y modalidad varían según el programa. Pregunta directamente si un grupo recibe a familias o menores de edad y si ofrece atención en español. Si la primera opción no encaja, puedes seguir buscando con ayuda de una persona de confianza.
Docentes, profesionales de la salud, personal comunitario y otras personas que acompañan a familias pueden utilizar esta página como punto de partida. Una conversación sensible no exige que el niño relate detalles que no desea compartir. Explica tu función, escucha sin sacar conclusiones sobre la familia y sigue las normas de seguridad y confidencialidad de tu organización. Si un niño describe un peligro inmediato, atiende primero su seguridad mediante los servicios locales apropiados. Los recursos educativos de NACoA pueden complementar, pero no reemplazar, la orientación profesional ni las respuestas de la comunidad.
¡Celebrando Familias! es un programa de NACoA para familias de habla hispana. La página de información enlazada está en inglés; para preguntar por el programa, escribe a nacoa@nacoa.org. No supongas que un programa o una traducción está disponible en tu localidad sin confirmarlo. Si colaboras con familias que prefieren el español, pregunta cómo desean recibir la información y qué relaciones, idiomas y apoyos ya forman parte de su vida.
Esta página reúne materiales de NACoA y recursos de otras organizaciones. Los enlaces externos pertenecen a sus respectivos proveedores. El resto del sitio de NACoA no está completamente traducido al español. Queremos que esa limitación sea clara para que nadie llegue a una página en inglés esperando recibir todo el apoyo en su idioma.
Si buscas orientación para ti o para alguien de tu familia en Estados Unidos, SAMHSA ofrece una guía en español para encontrar atención y apoyo. Puedes consultar a un profesional de la salud, una persona de confianza o un servicio local y preguntar por idioma, costo, horarios y tipo de apoyo. Encontrar una opción adecuada puede llevar más de un intento; pedir información no te obliga a tomar todas las decisiones de inmediato.
La Línea Nacional de Ayuda de SAMHSA, 1-800-662-4357, ofrece información y remisiones gratuitas y confidenciales en inglés y español, las 24 horas. No es un servicio de emergencias. Si alguien está en peligro inmediato, utiliza el servicio de emergencias apropiado de tu localidad. Si lo que necesitas hoy es una conversación, considera decirle a una persona segura: «Algo en mi familia me preocupa y quisiera hablar contigo». No tienes que tener las palabras perfectas para empezar.
Empieza por lo que ha observado, responde de forma simple y dile que no causó la situación ni tiene que resolverla. Asegúrale que puede hablar con una persona adulta de confianza y volver a hacer preguntas cuando lo necesite. No prometas resultados que no puedes controlar.
No. Esta página identifica los materiales enlazados que sí están disponibles en español, como el PDF bilingüe de las Siete Cs, y señala cuándo una página de NACoA está en inglés. También enlaza recursos externos en español. Revisa el idioma de cada recurso antes de compartirlo.
Puedes consultar los recursos en español de SAMHSA, preguntar a profesionales y servicios comunitarios de confianza, o llamar a su línea nacional de ayuda para recibir información sobre opciones locales. Comprueba directamente si el servicio atiende en español, qué edades atiende y qué costos tiene. Un recurso general puede acompañar el proceso, pero no reemplaza el apoyo ajustado a las necesidades de la familia.